La investigación inicio a raíz de la denuncia radicada por una joven de 20 años por el hurto de un secarropas, los efectivos iniciaron una minuciosa recolección de datos en los barrios San Pablo y Raota. Gracias a la colaboración ciudadana, se pudo determinar que un sujeto desconocido había ingresado con un bulto sospechoso a una edificación precaria, construida con postes y bolsas de nailon, en el Barrio Carpincho Macho.
Hallazgo y Restitución
Al inspeccionar el lugar, los uniformados localizaron el secarropa de color blanco y 7 kilogramos de capacidad. Tras cotejar las características con el registro de denuncias, se confirmó que se trataba del bien buscado.
Bajo las directivas del Equipo Fiscal de Género N° 3, el artefacto fue secuestrado y trasladado a la unidad policial para cumplimentar los pasos legales y devolverlo a su dueña.


