Chaco

CHACO: En Marcha El Retorno Progresivo A La Presencialidad Plena En Las Escuelas Chaqueñas

El Ministerio de Educación de la Provincia de Chaco, a través de la Resolución Nº 4482/2021, acerca a las escuelas las orientaciones organizativas institucionales para garantizar la presencialidad plena, cuidada y continua, tal cual lo establecido días atrás en el Consejo Federal de Educación.

Las mejoras constantes en los indicadores sanitarios y epidemiológicos de las últimas semanas, sumado al avance en el proceso de vacunación y al aumento de las temperaturas en el país permitieron a los ministros y ministras de Educación de las 24 jurisdicciones consensuar el regreso a la presencialidad plena en las escuelas a partir del 1° de septiembre.

Es decir que todos los alumnos y alumnas asistan a clases presenciales de lunes a viernes, durante el horario completo de la jornada escolar. Se dará de manera progresiva y en un esquema con protocolos que incluye reducir la distancia entre estudiantes de 1,5 metros a 90 centímetros en las aulas, y, por supuesto, respetar e intensificar los pilares del cuidado frente a la pandemia: el uso obligatorio de barbijos, la ventilación de ambientes y cruzada, la higiene de manos y el aislamiento de casos sospechosos y contactos estrechos.

Para acompañar a las escuelas y jardines de la provincia en esta nueva etapa, el Ministerio de Educación del Chaco aprobó una serie de orientaciones organizativas institucionales. Primeramente, hay que aclarar que las localidades serán clasificadas de acuerdo a su Riesgo Epidemiológico en dos grupos, siguiendo los parámetros que define el Decreto Nacional 287/2021 “Medidas Generales de Prevención”: grupo de Riesgo Alto y grupo de Riesgo Medio y Bajo. Estas categorías no serán permanentes, sino que las localidades podrán ser reclasificadas si así lo solicitan sus respectivos Consejos Operativos de Emergencia.

En las localidades con Riesgo Medio y Bajo, todos los niveles, modalidades y servicios educativos tendrán presencialidad plena, con el cumplimiento del horario completo de cada jornada escolar. Para ello, los estudiantes deberán tener asignado un lugar fijo dentro del aula, respetando el nuevo distanciamiento de 90 centímetros; en los espacios comunes (pasillos, patios) el distanciamiento deberá ser de 2 metros, al igual que entre docentes y estudiantes. Para maximizar el uso de los espacios y poder cumplir esta disposición, se utilizarán todos los espacios físicos de cada institución con el menor mobiliario posible dentro del aula. En el caso de escuelas con albergue, se dispondrán las camas cuchetas con una separación de un metro de distancia. ¿Qué sucede si una escuela no puede garantizar estas medidas? En este caso, deberá solicitar autorización al supervisor para volver al concepto de burbuja y organizar el curso en dos agrupamientos, retomando la modalidad alternada.

En las localidades con Riesgo Alto, el distanciamiento dentro del aula entre estudiantes seguirá como antes: un metro y medio. Las instituciones educativas urbanas deberán organizar a las y los estudiantes en hasta dos grupos (burbujas) por grado o año, garantizando la enseñanza en todos los espacios curriculares semanales. Si la matrícula de la escuela es muy numerosa y excede las posibilidades de organizarla de acuerdo con este criterio, deberán solicitar asesoramiento y autorización al supervisor de zona para la habilitación de más de dos agrupamientos; podrán incluso habilitarse espacios complementarios para el desarrollo de clase, previa autorización del superior. Estas instituciones deberán disponer de mayor cantidad de tiempo escolar presencial a los grupos priorizados: niños y niñas de sala de 5 del Nivel Inicial; primer y séptimo grado del Nivel Primario; primer y quinto/sexto año del Secundario; y estudiantes que hayan estado desvinculados de la escuela.

Las escuelas del ámbito rural, por su parte, continuarán con la presencialidad total de sus estudiantes, de lunes a viernes, tal como venía sucediendo ya en la etapa anterior.

Intensificar la enseñanza

Cabe recordar que las escuelas chaqueñas realizaron entre julio y agosto un diagnóstico nominal y cuantitativo de estudiantes según sus trayectorias escolares; este relevamiento permitió organizar dichas trayectorias en 4 grupos: trayectoria sostenida, en el caso de estudiantes con una participación no menor al 70% en las actividades de clase propuestas por la escuela; trayectoria intermitente, para estudiantes con una participación de entre el 25% y el 70% en las actividades de clase propuestas por la escuela; trayectoria de baja intensidad, en el caso de estudiantes cuya participación sea inferior al 25%; y trayectoria desvinculada, en caso de estudiantes que, por razones preexistentes a la pandemia, no hayan participado de las actividades escolares. En esta nueva etapa de presencialidad plena, los y las docentes trabajarán para revincular e intensificar los aprendizajes, y para ello cuentan con una serie de propuestas de intensificación de la enseñanza diseñadas por la cartera educativa provincial, disponibles ya en la plataforma ‘ELE’, pensadas para estudiantes de trayectorias de baja intensidad e intensidad intermitente.

Para llevar adelante esta intensificación, en el Nivel Primario, cada grado dispondrá al menos de 2 horas semanales a la dedicación exclusiva para grupos de estudiantes priorizados que se encuentren en riesgo pedagógico; en el Nivel Secundario, cada dirección o supervisión garantizará espacios de intensificación de la enseñanza, planificaciones integradas, diversificación curricular según las necesidades pedagógicas y el trabajo por pareja pedagógica con los docentes disponibles para la intensificación de aprendizajes. Los y las docentes contarán para esta tarea con el apoyo de estudiantes de Educación Superior de profesorados de niveles obligatorios -siempre que hayan recibido al menos una dosis de vacuna-, quienes los acompañarán como pareja pedagógica, y a quienes se les computará esta labor como horas acreditadas del trayecto de sus prácticas.

Pasaron 18 meses desde el inicio de la pandemia. Al día de hoy, casi la totalidad de los trabajadores y trabajadoras de la educación de la provincia accedieron a la vacuna con al menos la primera dosis; todos y todas hemos adoptado prácticamente como hábitos para nuestra vida cotidiana las recomendaciones de los protocolos sanitarios. Durante estos 18 meses la salud de docentes y estudiantes ha sido la prioridad, y lo seguirá siendo. Pero ya están dadas todas las condiciones para proponernos que la presencialidad plena en las escuelas chaqueñas también lo sea.