El quinto remate del año para pequeños productores se realizó el sábado 18 de abril en la Sociedad Rural de Riachuelo, con una convocatoria que superó las previsiones iniciales.
Según datos oficiales, se esperaba el ingreso de 1.500 cabezas, pero el encierre alcanzó cerca de 1.700 animales, con la participación de más de 70 productores de la región.
Una herramienta para la comercialización
El esquema incluyó flete subsidiado y una modalidad mixta de ventas, que combinó operaciones presenciales con transmisión por streaming.
En lo que va del año, este sistema permitió comercializar cerca de 7.000 cabezas, con un movimiento económico estimado en 6.000 millones de pesos.
Además, ya están previstos nuevos remates en distintas localidades de la provincia, entre ellos fechas confirmadas para La Cruz y Esquina.
Testimonios de productores
El productor Ernesto Báez, del paraje Garabatá, señaló: “Hoy el traslado encarece todo y para el pequeño productor sería imposible continuar sin este apoyo”, al destacar la importancia del flete subsidiado.
Por su parte, Eduardo Espíndola indicó: “Antes los acopiadores te pagaban la mitad del precio; acá vendemos al valor de un productor grande porque nuestra hacienda se junta por categorías”.
Impacto económico y productivo
Desde la organización remarcaron que el sistema busca mejorar la rentabilidad de los pequeños productores, facilitando el acceso a mercados y promoviendo la formalización de la actividad.
El responsable de Idercor, Juan Manuel Pomar, explicó: “Buscamos que el productor conozca este mercado y se adecúe a las exigencias de la formalidad”, y agregó que el objetivo es reducir costos mediante el subsidio a la logística.
El esquema de remates forma parte de una política sostenida que apunta a fortalecer la producción ganadera a pequeña escala, con nuevas fechas ya incorporadas al calendario provincial.


