Durante la inspección del rodado, los uniformados detectaron que en la caja del vehículo se trasladaban bolsas de arpillera y tela vegetal que ocultaban aproximadamente 300 kilos de placas de bronce y cobre, presuntamente sustraídas de cementerios.
Ante esta situación, se dio intervención a la Fiscalía de Investigación Penal en turno, que dispuso el secuestro de la totalidad de los elementos hallados, además del vehículo involucrado y la conducción de los ocupantes para continuar con las actuaciones judiciales correspondientes.
Asimismo, desde la comisaría local informaron que existen varias denuncias relacionadas al robo de placas de cementerio, por lo que se investiga si los elementos secuestrados guardan relación con esos hechos.


