Corrientes

CORRIENTES: Casi La Mitad De Los Correntinos Registra Al Menos Una Deuda

La inclusión financiera y la necesidad de financiamiento de los hogares sostienen un piso elevado en la provincia. De acuerdo con los registros de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA), un alto porcentaje de la población adulta local mantiene compromisos vigentes con el sector crediticio formal y sus canales complementarios.

La medición refleja que el 44,4% de los residentes mayores de edad en la provincia posee al menos un financiamiento activo en el sistema crediticio formal. Esto significa que acredita una deuda la cual puede estar asociada a préstamos bancarios, consumos financiados por tarjetas de crédito y los personales. Como así, a través de plataformas digitales o billeteras virtuales. Esto no significa que sean morosos, aunque los datos recientes indican un incremento alarmante a nivel país.

El porcentaje de personas deudoras en Corrientes no es sinónimo de morosidad porque podrían estar en una situación de pago con normalidad e implicaría un mayor acceso al financiamiento formal. Lo cierto es que el indicador del BCRA, estructurado bajo los parámetros internacionales de inclusión financiera para los segmentos de población adulta, expone cómo las herramientas crediticias atraviesan de forma transversal las dinámicas de consumo y la economía familiar en la provincia.

Este nivel de inserción del endeudamiento, que roza a uno de cada dos adultos en Corrientes, se nutre del Sistema Financiero Ampliado (SFA). El entramado abarca tanto a las entidades financieras tradicionales (bancos y compañías de financiamiento corporativo) como a los Proveedores No Financieros de Crédito (PNFC), un sector en constante dinamismo que nuclea a las empresas emisoras de tarjetas de crédito no bancarias y a otras plataformas fintech de asistencia crediticia de rápido otorgamiento.

Este 44%, a su vez, marca la pauta de una evolución del endeudamiento. Hace casi una década atrás, en junio de 2017, la población con acceso a financiamiento era de 39,7%. El punto más bajo fue en enero de 2021, con el 37%, período que coincidía con la paulatina salida de la pandemia de Covid-19.

El récord de acceso de financiamiento al sistema formal crediticio fue en junio de 2024, con el 48% de la población adulta de Corrientes afectada. Es en coincidencia con mayores facilidades de acceso a través de plataformas digitales y una relativa estabilidad de la inflación para proyectar los pagos. Pero también coincide con una mayor demanda de financiamiento para satisfacer la canasta familiar. Es decir, una franja importante de las familias se endeudan para llegar a fin de mes.

Si bien el 44% mencionado es un dato que se corresponde con junio de 2025, esta es la última información publicada por el Banco Central que lleva una rigurosa metodología de recopilación de datos. La estabilidad y evolución de esta cifra permanece sujeta a revisiones periódicas por las rectificaciones lógicas de las series estadísticas oficiales.

En un escenario económico con desafíos de liquidez, el número no solo ilustra el grado de bancarización y el alcance de las firmas emisoras de plásticos en Corrientes, sino también la dependencia de los ingresos familiares hacia las herramientas de financiamiento corriente para sostener los niveles de actividad.

En Chaco, el número es mayor, ya que el 52% accedió a financiamiento. Es un porcentaje mayor, incluso, a la provincia de Buenos Aires, donde solo el 50% registra un compromiso vigente con el sistema financiero formal.

En Misiones, el endeudamiento de las personas adultas asciende al 48%. Mientras que en Formosa, se ubica en un 46,9%. De este modo, Corrientes es la provincia del NEA con menor proporción de deuda a través del sistema crediticio formal.

El mayor nivel de endeudamiento está relacionado con la mayor proporción de personas bancarizadas. Así, la jurisdicción con niveles récords es la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), donde el 74% de la población adulta se encuentra en esta situación. Es una cifra que se mantuvo relativamente estable en la última década, a excepción de junio de 2022 cuando prácticamente rozó el 80%. Esto empuja a un promedio general de 52% a nivel nacional.

Inclusión financiera

El reciente informe del Banco Central sobre Inclusión Financiera indica que la cantidad de personas humanas con cuentas se ubicó en torno a 37,8 millones a diciembre de 2025, lo que significó un incremento neto interanual de 600.000 personas en el país. La tenencia conjunta de cuentas bancarias y de pago continuó expandiéndose, con un aumento de 6 puntos porcentuales respecto de diciembre 2024, alcanzando al 74% de los titulares. Las personas con cuentas en moneda extranjera aumentaron en 4,6 millones, representando 62% de los cuentahabientes.

Un dato llamativo es que el uso de medios de pago electrónicos siguió ampliándose, con una base de usuarios mayor. En el último trimestre de 2025 alrededor de 29,5 millones de personas realizaron pagos electrónicos, frente a 27,3 millones en el mismo período del año anterior. El ritmo de crecimiento fue más contenido y se explica por una moderación en el incremento de los pagos inmediatos (transferencias y pagos con transferencia), que fue parcialmente compensado por una reducción en el uso de tarjetas de débito. Esto, sin embargo, no alteró la tendencia positiva general.

Durante 2025 se observó una mayor participación de los proveedores no financieros de crédito como fuente de financiamiento de las personas. El número de individuos con financiamiento de entidades financieras y de proveedores no financieros como las billeteras virtuales alcanzó a 6,7 millones de usuarios, el nivel históricamente más alto. En tanto, se redujo a 7,9 millones las personas que poseen asistencias en forma exclusiva de entidades financieras.

En diciembre de 2025, el 74,6% de MiPYME contaba con financiamiento, lo que representó un aumento interanual de 2,9 puntos porcentuales y un incremento neto de 102 mil empresas. En paralelo, los saldos de financiamiento alcanzaron su máximo histórico al ubicarse en 50,7 billones de pesos constantes, lo que representa un crecimiento interanual de 32%.

Si bien el acceso a endeudamiento no es sinónimo de falta de pago, esta tendencia comenzó a generar preocupación. Esta semana, el Banco Centro confirmó que la morosidad alcanzó un nuevo récord en marzo. El indicador es particularmente alarmante en las líneas de créditos personales y tarjetas, como así en el segmento jóvenes menores de 25 años.

El ratio de irregularidad en los créditos para las familias trepó al 11,5%, la cifra más alta desde 2004. En octubre de 2024, el ratio era de apenas un 2,5% en Argentina.

La morosidad tuvo mayor crecimiento en los préstamos personales, ya que en marzo pasado ascendió al 14,2%, lo que habla de las dificultades de una franja de las familias para llegar a fin de mes. La segunda línea con mayor incremento de la falta de pago son las tarjetas de créditos, con un 11,7%. En los créditos hipotecarios la morosidad es mucho menor en el país. Solo alcanza el 1,4%, aunque implica un leve deterioro con meses atrás.

En 2025 en Corrientes se registraron 289 nuevos deudores hipotecarios, cada uno con un saldo de deuda cercana a los $100 millones. Es una cifra superior a Chaco, donde se contaron 160 y a Misiones, con 114. Mientras que en Formosa se contabilizaron únicamente 40, la cifra más baja del país. En el caso de la provincia es la más alta del NEA.

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