Un operario sufrió graves heridas una empresa de la localidad de correntina de Mocoretá y fue trasladado a un hospital de Posadas, Misiones, para una atención especializada.
Se trata de Alcides Cardozo, quien se encuentra internado bajo pronóstico reservado y asistencia médica de alta complejidad tras haber sufrido severas quemaduras químicas que afectaron a más del 50% de su cuerpo, luego de un colapso en los sistemas de presurización y control térmico de un contenedor de insumos altamente corrosivos.
El siniestro se desencadenó el pasado lunes durante el desarrollo de la jornada laboral habitual del trabajador. Según el informe técnico preliminar y el testimonio directo brindado por su esposa, Ariadna, el factor determinante del incidente radicó en un fallo de matriz tecnológica: un tablero automatizado de control de temperatura dejó de funcionar de forma imprevista, cancelando las alertas de refrigeración y provocando que el fluido químico superara con holgura las barreras físicas de seguridad ambiental de la planta.
Al operar la apertura del recipiente, la materia corrosiva en estado de ebullición se derramó de forma violenta sobre el trabajador.
Fallo de sensores, equipo reglamentario y desmentida de negligencia
A raíz de las primeras versiones que circularon en los portales vecinales del sur correntino, las cuales intentaron deslizar una presunta impericia o falta de atención por parte de la víctima, el entorno familiar directo de Cardozo emitió una tajante aclaración pública para salvaguardar su legajo profesional.
“Se trató de un accidente laboral, causado por la falla del medidor de temperatura del equipo, que no funcionó correctamente y no permitió detectar que el producto químico ya había superado los límites seguros”, señalaron los familiares según consingó el medio local Portal Corrientes Mocoretá.
Además, señalaron que el operario cumplía de forma estricta con todas las normas de seguridad y los protocolos vigentes de la empresa al momento del incidente. El torso y la cabeza se salvaron de una destrucción total gracias al uso del casco homologado y la indumentaria de seguridad reglamentaria.
El impacto del derrame corrosivo afectó principalmente la zona de la espalda, ambos brazos, las extremidades inferiores y la región posterior del cuello.
Tras recibir las primeras maniobras de reanimación y primeros auxilios en las salas de guardia del hospital de Mocoretá, la gravedad del cuadro obligó a una inmediata derivación a la unidad de terapia intensiva del Sanatorio Corrientes en la ciudad de Monte Caseros.
Derivación a Posadas y cadenas de cirugías cada 48 horas
Ante la complejidad de las heridas y la necesidad de infraestructura médica especializada en ablación de tejidos, las autoridades sanitarias coordinaron el traslado urgente del paciente hacia el Sanatorio Integral IOT de la ciudad de Posadas, Misiones, tras cumplimentar un extenuante traslado terrestre de más de siete horas de viaje en ambulancia de alta complejidad.
El cirujano plástico a cargo del pabellón de quemados del centro médico misionero confirmó a los familiares que el agente químico alcanzó las capas más profundas de la epidermis, un diagnóstico que obligará a someter a Cardozo a procedimientos quirúrgicos e injertos cada 48 horas para evitar cuadros de infección generalizada y propiciar la reconstrucción dermoepitelial, lo que anticipa una internación sumamente prolongada.
Hasta el momento, la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART) se encuentra auditando el caso y dando cobertura integral a los onerosos costos médicos, insumos farmacológicos y traslados de los familiares, al tiempo que la firma empleadora se puso a disposición de los damnificados.
En paralelo, la comunidad de Mocoretá activó una red de contención solidaria de emergencia para recaudar fondos destinados a cubrir los costos fijos de la vivienda y la manutención del hijo menor de edad de la pareja, garantizando la estabilidad familiar mientras el operario da la batalla por su recuperación en la vecina provincia.


