El reclamo está centrado en el funcionamiento de los ascensores del establecimiento, una herramienta fundamental para alumnos con problemas de movilidad o dificultades físicas temporales.
Según manifestó una madre a este medio, su hija, estudiante de la institución, atraviesa actualmente un cuadro de salud que le impide desplazarse con normalidad debido a un desgarro de grado 3, situación que requiere cuidados especiales mientras continúa realizándose estudios médicos.
De acuerdo con el testimonio, los directivos de la escuela estarían realizando esfuerzos para reorganizar espacios y permitir que el curso pueda desarrollar sus actividades en sectores accesibles. Sin embargo, la falta de funcionamiento de los ascensores complica la situación y obliga a implementar soluciones transitorias.
La mujer señaló además que el caso de su hija no sería el único dentro de la comunidad educativa y que desde hace tiempo se vienen realizando pedidos formales para la reparación de los equipos mediante notas y reclamos dirigidos a las autoridades correspondientes.
“Los directivos están haciendo todo lo posible para poder ubicar al curso en algún lugar donde puedan estudiar, pero cuentan con dos ascensores que hace tiempo necesitan ser reparados. No es solamente el caso de mi hija, hay otros estudiantes que también necesitan acceder a esos espacios”, expresó.
La situación genera dificultades tanto para alumnos como para docentes, ya que en algunos casos deben reorganizar actividades y espacios físicos para garantizar la continuidad de las clases.
Las familias esperan que las autoridades educativas puedan dar una respuesta a la problemática y avanzar con las reparaciones necesarias para asegurar condiciones adecuadas de accesibilidad e inclusión dentro del establecimiento.


