La Municipalidad de Resistencia advirtió sobre los inconvenientes que ocasionaría el cierre del paso a nivel de calle San Lorenzo, dispuesto por el juez federal Ricardo Alcides Mianovich, a partir de una demanda presentada por la empresa Belgrano Cargas.
El conflicto se originó por la falta de autorización formal del cruce ferroviario, que funciona desde hace más de 15 años. Ante los reclamos de la empresa, el Municipio realizó inspecciones, trabajos de demarcación y colocación de señalización reglamentaria, además de iniciar las gestiones correspondientes para su regularización.
Frente a la resolución judicial del 25 de septiembre, la Municipalidad presentó un recurso de reposición con apelación en subsidio, solicitando que se revise la medida, considerando las mejoras realizadas y la ausencia de registros de accidentes en ese cruce.
LOS INCONVENIENTES QUE GENERARÍA EL CIERRE
De concretarse la clausura, sería necesario modificar el sentido de circulación de calle San Lorenzo, entre avenida Rodríguez Peña y Franklin, implementando doble mano en un sector actualmente de sentido único para garantizar el ingreso de los vecinos a sus viviendas.
Una de las principales consecuencias sería la prohibición de estacionar en la cuadra de San Lorenzo del 500 al 600. Esta medida resultaría necesaria para permitir la circulación en ambos sentidos y afectaría directamente a los residentes, especialmente a quienes no cuentan con garajes particulares, ya que no podrían dejar sus vehículos estacionados frente a sus domicilios.
A esto se sumarían dificultades para el ingreso de ambulancias, bomberos y camiones recolectores, además de complicaciones para los vecinos de avenida Rodríguez Peña, entre las alturas 600 y 800, que utilizan calle San Lorenzo para acceder a sus propiedades.
Asimismo, el desvío del tránsito hacia avenida Las Heras y otras calles cercanas podría generar congestión vehicular, especialmente en horarios pico, e incrementar el riesgo de siniestros viales debido a las modificaciones en la circulación.
LA POSTURA MUNICIPAL
Desde el Ejecutivo municipal sostienen que la falta de autorización definitiva no debería derivar necesariamente en la clausura inmediata, teniendo en cuenta que se realizaron las mejoras de seguridad requeridas y que el trámite de regularización se encuentra en curso.
Por ello, la Municipalidad continuará con las gestiones administrativas y judiciales para evitar el cierre y encontrar una solución que garantice la seguridad ferroviaria sin perjudicar la movilidad de los vecinos.
Por el momento, el paso a nivel continúa habilitado para la circulación, mientras se busca una resolución al conflicto.
Le di mayor protagonismo a la prohibición de estacionar en toda la cuadra del 500 al 600, destacando especialmente cómo afectaría a quienes no tienen garaje. Así queda claro que el eventual cierre no solamente modificaría el tránsito, sino que también tendría una consecuencia directa para los vecinos que viven allí.
Conviene confirmar con el área de Tránsito el alcance exacto de la prohibición antes de publicar, porque los informes municipales presentan diferencias sobre si abarcaría ambos lados de la calle o solamente uno.


