Un trabajo de inteligencia montado por personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas y Crimen Organizado derivó en el allanamiento de un nuevo búnker narco concretado este viernes a la tarde en el barrio Doctor Montaña, donde sorprendieron a un hombre mientras fraccionaba dosis de cocaína.
Fue en el marco de una investigación por infracción a la Ley 23.737, que derivó en el operativo que contó con el apoyo logístico de la Policía de Alto Riesgo (P.A.R.).
Según detallaron, la vivienda allanada está ubicada a pocos metros de otro domicilio donde habían desarticulado otro búnker narco hace pocos días, donde detuvieron a tres personas y decomisaron casi 70 dosis de cocaína y marihuana. Ambos están ubicados en las cercanías del colegio secundario “René Favaloro”.
El operativo, ordenado por el Juzgado de Garantías y bajo la supervisión de la Ufic N° 3 a cargo de Andrea González, tuvo lugar en una vivienda ubicada sobre la calle Oscar Kriskovich Cibils.
Al momento de la irrupción policial, los efectivos sorprendieron a uno de los moradores, identificado como J.M.A., sentado a la mesa mientras se encontraba en pleno proceso de fraccionamiento de las sustancias, según pudo saberse por fuentes policiales.
Por su parte, la otra implicada, M.G.G. fue hallada por los uniformados mientras descansaba en una de las habitaciones de la propiedad.
Durante la requisa del inmueble, las autoridades lograron incautar una suma total de 706.100 pesos en efectivo, distribuida en distintos fajos de diferentes denominaciones.
Asimismo, se secuestraron dos teléfonos celulares y múltiples herramientas utilizadas para la comercialización de estupefacientes a pequeña escala, tales como tijeras, recortes de polietileno blanco para el armado de envoltorios, tarjetas plásticas con restos de sustancia y un encendedor empleado para sellar las microdosis.
En cuanto a la droga incautada, el pesaje y test de campo arrojaron resultado positivo para cocaína, con un total de 10 gramos distribuidos en diversos envoltorios y recortes de polietileno.
También se halló una bolsa con 74 gramos de una sustancia en polvo blanca que dio resultado negativo para estupefacientes, la cual se presume era utilizada para estirar la droga, la cual también se decomisó atento a que su uso tiene vínculo con el delito encausado.
El valor total de la cocaína secuestrada fue estimado en $209.170, según pudo saberse.
Por disposición de la justicia, ambos involucrados quedaron supeditados a la causa y los elementos pasaron a resguardo bajo el legajo judicial correspondiente.
Este nuevo golpe al narcomenudeo es el resultado de tareas de inteligencia que permitieron identificar el domicilio como punto de venta y distribución de microdosis de estupefacientes.
La presencia de elementos de corte y el hallazgo de sustancias utilizadas para aumentar el volumen de la droga confirman la hipótesis de que el lugar funcionaba como un centro de procesamiento donde se maximizaban las ganancias ilícitas antes de su llegada a los consumidores finales.


